La principal distracción en el espacio de trabajo no es visual: es el ruido

En los espacios abiertos, las personas deben colaborar y concentrarse. Esto les expone a altos niveles de estímulos, desde la conversación de un compañero a la máquina de café. Los trabajadores, abrumados y sin manera alguna de controlar el ruido de su alrededor, se distraen y estresan cada vez más, lo que repercute de forma notable en su compromiso y su bienestar. ¿Cómo pueden las organizaciones proporcionar entornos laborales de alto rendimiento en los que se aprovechen las ventajas del espacio abierto mientras se atajan también sus inconvenientes? La clave es abordar el confort acústico de la oficina.

Un estudio elaborado por la Universidad de California, Irvine y la Universidad Humboldt de Berlín en Alemania se hacen eco de estos descubrimientos. La media indica que los trabajadores que están la mayor parte de su tiempo con un ordenador se distraen cada once minutos. Y lo que es peor: una vez que el trabajador se ha distraído, tarda una media de 23 minutos y 15 segundos en volver a concentrarse.

Existen innumerables artículos que describen los problemas de las distracciones visuales en las oficinas abiertas. Si bien esto es cierto, los oídos son aún más vulnerables; los oídos no se pueden tapar. Hay estudios que demuestran que el ruido es una de las fuentes de molestias más recurrentes en las oficinas, el cual puede llevar a aumentar el estrés y la falta de satisfacción en el entorno laboral y en el propio trabajo.

Una oficina en calma es una mente en calma. Por lo tanto, ¿qué pueden hacer las empresas para reducir las distracciones y ayudar a sus trabajadores a pensar mejor, mantener su compromiso y mejorar su bienestar?

Un primer paso es promover una cultura que permita a las personas saber dónde y cuándo pueden hacer ruido. Si está previsto hacer ruido por algo en concreto, explicar las razones de antemano. El equipo de Steelcase tiene algunos consejos para asegurarse de que las oficinas atenúan los problemas acústicos:

  • Examinar la arquitectura. La construcción del edificio es la principal influencia en la acústica de un espacio. Por este motivo, es vital examinar la arquitectura holística de la sala, desde el techo hasta el suelo.
  • A fin de conseguir una privacidad acústica, construye las paredes interiores hasta la cubierta en lugar del techo.
  • Asegúrate de rellenar los huecos y agujeros del espacio para evitar que los sonidos los atraviesen y se rompa el aislamiento acústico de la sala.
  • Los tratamientos para techos son una solución acústica excelente y pueden variar desde techos con mallas acústicas a dispositivos colgantes para la absorción de sonidos. Considera las diferentes opciones que se pueden adaptar a la estética y acústica del espacio.

Dónde ponerlo es clave:

  • Cuando se integran las características acústicas en el diseño de un espacio, la colocación estratégica de los elementos es la clave para crear un confort acústico.
  • Coloca dispositivos de absorción de sonidos cerca de los puestos de trabajo y en las zonas más ruidosas con aparatos como máquinas de café, impresoras o sistemas de calefacción, ventilación o aire acondicionado.
  • En zonas con densidad de tráfico, cuelga dispositivos de absorción de ruidos en el techo para que ayuden a evitar la propagación del ruido.
  • Las pizarras son estupendas para la colaboración, pero también son superficies reflectantes. Si se optimiza el espacio en el que el usuario tiene acceso a las pizarras, se mejora la reflexión del sonido.
  • Si se instalan dispositivos para la absorción de sonidos en la zona crítica de una pared, esto es, la altura que ocuparía una persona sentada y de pie (915 mm–2.135 mm), puede que no sea necesario aplicar un tratamiento a toda la pared. Como mínimo, estos dispositivos cubrirían un 25%.

Los materiales importan:

La amplia gama de materiales que vemos hoy día en las oficinas ofrecen una gran variedad de opciones para crear espacios inspiradores. Si bien es estupendo contar con tales opciones, los materiales que se utilizan en un espacio pueden tener un efecto importante sobre el confort acústico del entorno, por lo que es vital elegirlos a conciencia.

 

 

Diseñar un ecosistema de espacios:

El contexto es un factor clave a tener en cuenta cuando evaluamos la acústica de un espacio. El mismo tipo de entorno puede proporcionar experiencias muy distintas en función de lo que tenga al lado, ubicación y nivel de exposición. Un ecosistema de espacios con diferentes niveles de absorción acústica supone un beneficio para los trabajadores, sin importar la tarea que desempeñe cada uno.

 

 

Fuente: Steelcase, revista 360.