Hace unos meses anunciábamos el arranque de un proyecto especialmente significativo junto a ZIV Aplicaciones y Tecnología.
Hoy, ese recorrido alcanza un nuevo hito: la segunda fase ya es una realidad. Hoy, lo damos por culminado.
Un total de 1.890 m² donde se han materializado espacios estratégicos: áreas de dirección y consejo, zonas de formación y nuevos puestos de trabajo que consolidan una transformación concebida con vocación de permanencia.
Pero reducir este proyecto a una cifra sería quedarse en la superficie.
Hablamos de una intervención verdaderamente integral: más de 3.000 m² abordados desde una visión global, donde estrategia, diseño, tecnología e implementación han convivido en un único proceso coherente.
Una rehabilitación completa y compleja de todo el edificio.
Un reto técnico de gran escala que ha exigido reorganizar, actualizar e integrar sistemas críticos, adaptando cada espacio a las necesidades reales de una compañía altamente tecnológica.
Nada provisional. Nada accesorio.
Todo conectado. Todo responde a un propósito.
El foco ha estado en comprender cómo trabaja una organización, cómo se toman decisiones y cómo fluye el conocimiento.
En definitiva, en diseñar un entorno alineado con una compañía que contribuye a que la energía llegue mejor, de forma más segura y eficiente, a millones de personas.
Con esta fase se cierra una transformación profunda.
Exigente, precisa y, sobre todo, construida en equipo.
Y ahí reside la verdadera clave: la confianza.
Hoy, este espacio no solo responde a una necesidad interna.
Hoy, ZIV Aplicaciones y Tecnología se consolida también como referente dentro del Parque Tecnológico de Zamudio.
Gracias a todo su equipo por la apertura, la implicación y la apuesta decidida por una transformación real.
Porque más allá del resultado, lo que permanece es el camino recorrido juntos.